Nunca dijimos adiós (Mary Elizabeth Coleridge)

Nunca dijimos adiós, ni siquiera Nos regalamos una última mirada, No hubo signos en la cadena helada Cuando fue rota, cuando desatados descendimos. Y aquí descansamos juntos, eternamente, lado a lado; Nuestro hogar fijado de por vida sobre el mármol. Dos islas que los rugientes océanos Ya no podrán separar.

Pasión (Charlotte Brontë)

Algunos han ganado un placer salvaje, Por arriesgarse ante el salvaje dolor, Yo podría esta noche ganar tu amor Y sufrir mañana el peligro de la muerte. Podría estremecerte en la batalla, y arrancar una mirada de tu ojo. ¡Qué frágil es el corazón que arde, Embriagado de intentos y anhelos! Bienvenidas las noches de […]