Caricias- (Gabriela Mistral)

Publicado el 15 November 2012
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Madre, madre, tú me besas,

pero yo te beso más,

y el enjambre de mis besos

no te deja ni mirar…

Si la abeja se entra al lirio,

no se siente su aletear.

Cuando escondes a tu hijito

ni se le oye respirar…

Yo te miro, yo te miro

sin cansarme de mirar,

y qué lindo niño veo

a tus ojos asomar…

El estanque copia todo

lo que tú mirando estás;

pero tú en las niñas tienes

a tu hijo y nada más.

Los ojitos que me diste

me los tengo de gastar

en seguirte por los valles,

por el cielo y por el mar…

Gabriela Mistral, es la poetisa chilena más conocida de todo el mundo. Nacida en Vicuña, Chile en el año 1957, fue la primera persona en Latinoamérica en ganar el Premio Nobel de Literatura.

El poema “Caricias” es parte del libro “Ternura”. Es un poema octosílabo en el que cada verso tiene 8 sílabas.

El tema general del poema es el amor de un niño hacía su madre. A través de varias comparaciones y metáforas, Gabriela nos dice cómo los niños siempre creen que los padres son los mejores del mundo y de la adoración que un niño le profeta a su madre día a día.

Es tanto el amor, que pareciera incluso que se este refiriendo al complejo de Edipo. En parte una autobiografía, en parte un homenaje a su propia madre.

Mistral, fue una de las personas más controversiales de la época. A su llegada a Nueva York, se enamora de la poetisa Doris Dana, teniendo la primera relación lésbica abierta. Por este motivo, parte de sus poemas se muestra el amor hacía mujeres, como si se tratara de amor de pareja.

En la primera estrofa de “Caricias”, ya nos da la pauta que se trata de un niño “Madre, madre, tu me besas”. La comparación de una abeja que entra al lirio y no se escucha su aletear es una comparación clara del resguardo de la madre con su hijo que lo cuida hasta cuando esta junto a ella. El amor de madre sigue hasta el final de la vida, hasta el cielo y hasta el mar, marcando un amor infinito y para siempre.

Un poema hermoso, para regalar en el día de la madre o en cualquier día que queramos distinguir a quien nos dio la vida.

Hagamos un trato (Mario Benedetti)

Publicado el 11 November 2012
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Compañera usted sabe,

que puede contar conmigo

no hasta dos o hasta diez

sino contar conmigo.

Si alguna vez

advierte

que la miro a los ojos,

y una veta de amor

reconoce en los míos,

no alerte sus fusiles

ni piense que deliro;

a pesar de la veta,

o tal vez porque existe,

usted puede contar

conmigo.

Si otras veces

me encuentra

huraño sin motivo,

no piense que es flojera

igual puede contar conmigo.

Pero hagamos un trato:

yo quisiera contar con usted,

es tan lindo

saber que usted existe,

uno se siente vivo;

y cuando digo esto

quiero decir contar

aunque sea hasta dos,

aunque sea hasta cinco.

No ya para que acuda

presurosa en mi auxilio,

sino para saber

a ciencia cierta

que usted sabe que puede

contar conmigo.


Quizás, se trata del poema más legendario de Mario Benedetti, un poeta de la época integrante de la Generación del 45’. Escribió más de 80 libros, traducidos a más de 20 idiomas.

Su poesía se caracterizaba por la simpleza de sus versos y lo claro del mensaje a la hora de hablar, la mayoría de ellos hablando del amor.

“Hagamos un trato”, se trata de un poema de la amistad y confianza en una pareja, que necesita una prueba y una relación más significativa que la carnal.

El poema comienza con una dedicatoria a Carlos Puebla, autor de una canción dedicada al Che Guevara.

Tal vez, el elemento que más sobresalta en el poema es una de las características que más debería tener el ser humano: la generosidad.

Gracias a este hermoso poema, el cantautor Joan Manuel Serrat decidió llevarla a canción deleitándonos con estos versos en su propia voz.

El hecho de que este poema realce la amistad y la confianza, hacen que sea uno de los más elegidos a la hora de dedicarle a un amigo del alma, a un hermano, porque el amor, sobrepasa el amor de pareja, y se entiende el amor más allá de cualquier circunstancia. Es el amor genuino que permite amar a cualquier ser humano y decirle que ahí estaré siempre, a su lado. Un gran mensaje para los tiempos que corren. Un hermoso regalo para hacer a cualquier persona que seguro que no olvidará su mensaje, y quedará por siempre guardado en su retina y en su memoria.

Benedetti murió en el año 2009, siendo uno de los más grandes artistas de Hispanoamérica. Sus poemas han sido canciones destacándose además de “Hagamos un trato”, la inolvidable “Te quiero”.

“Compañera usted sabe, que puede contar conmigo no hasta dos o hasta diez sino contar conmigo”

Mario Benedetti

Adioses sin adios

Publicado el 7 November 2012
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Aún te sigo buscando en las mañanas.

Aún te sigo perdiendo entre los sueños de la noche.

Tu caminabas solo, buscando alguien que te amarrara.

Mi soledad me acompañaba de lo que siempre estaba rodeada.

Las palabras resonaban en las rejas de lo irreconocible, en los tejados de lo invisible.

Tu magia intocable, tu luz radiante, despertando mi intriga, arrinconando la tuya.

Y descubrí bajo el fuego de tu mirada un inocente camino.

Olvidé mis palabras ya entrelazadas.

Lastimé a otros que , como yo, aún aman; que al igual que mi vida, aún sangran.

Estrellas enloquecidas, mareas alcoholizadas de arena sabor a nada, de ocasos sin historias, de gente acorralada, de sorpresas hechas llanto.

Te posaste como luciérnaga sobre mis hombros y en tu desvío quedé sujeta al último hilo de tus pisadas.

Creí que el adiós era final y  aunque te encontré no me equivocaba.

Fui a tu encuentro tan absurdo y me vi rodeada entre tus brazos. Te lloré mi muerte. Te esperé en el amanecer de mi llanto. Me sentía tan llena, tanta esperanza robada que brotaba de mis palabras por última

vez. Tanto delirio que entregabas, tanta ridiculez desenterrada. Libros entremezclados de furia y pasión sobreviviente, de páginas que se llenaron de adioses descontrolados, de besos sofocantes, de pérdidas en el humo de tu ausencia.

Imágenes de ciudad como postales por mis pupilas.

Cúmulos de gente caminando por la senda peatonal.

Los miro, los observo casi inherente a éste circo magestuoso de luces y de ruidos.

Envueltos en quejas tan coherentes que agobian.

Todos a la espera de un final de vida reposado.

Una nueva forma de conquistar la vida; solo transitarla.

Sin huellas, sin marcas.

Un día y después otro. Casi repetido; casi idéntico, casi igual.

Siempre a la espera de una sorpresa, incluso de un desastroso acontecer.

Algo que sacuda la quietud y la espera.

Como postales por mis pupilas enloquecen autos que se enredan, golpes de paredes que ensordecen, gritos de vereda, faltas.

Deseos que aguardan, ¿o se guardan?

Consignar para mañana:, mientras debo admitir que te sigo buscando en las mañanas.

Y es que hay días en los que te arranco de mi pecho apuñalado.

Y es que hay noches en las que, aún, duermes a mi lado.

La Higuera (Juana de Ibarbourou)

Publicado el 7 November 2012
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Porque es áspera y fea,
porque todas sus ramas son grises,yo le tengo piedad a la higuera.

En mi quinta hay cien árboles bellos,
ciruelos redondos,
limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos.

En las primaveras,
todos ellos se cubren de flores
en torno a la higuera.

Y la pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos que nunca
de apretados capullos se viste…

Por eso,
cada vez que yo paso a su lado,
digo, procurando
hacer dulce y alegre mi acento:
«Es la higuera el más bello
de los árboles todos del huerto».

Si ella escucha,
si comprende el idioma en que hablo,
¡qué dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!

Y tal vez, a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo le cuente:

¡Hoy a mí me dijeron hermosa!

Juana de Ibarbourou

Juana de Ibarbourou fue una de las grandes poetisas de américa latina, nacida en Uruguay y apodada como “Juana de América”. Conformaba el triunvirato junto a sus colegas de la época Gabriela Mistral y Alfonsina Stormi, ambas también poetisas y mujeres fuertes de la época.

“La Higuera” es quizás su poema más conocido, tal es así que en todos los libros escolares aparece haciendo que cada niño aprenda estos versos al menos una vez en su vida.

En este hermoso poema, nos describe al árbol también llamado Ficus Carica. Juana decidió realizar este poema, ya que de pequeña en su casa quinta estaba lleno de árboles, incluida la higuera.

Es así, como realiza una comparación en sus versos, del personaje visual de la higuera frente al resto de árboles que en primavera renacen mientras que la higuera se mantiene de igual forma.

Podemos concluir que también se trata de una personificación con el ser humano en la sociedad, en esta vida tan acelerada en la que muchas veces no nos detenemos a mimar a las personas a nuestro alrededor. También expresan la inocencia de esa niña que jugaba en el campo. Así lo deja bien reflejado en estos versos “Y la pobre parece tan triste, con sus gajos torcidos que nunca de apretados capullos se viste”/ “Por eso, cada vez que yo paso a su lado, digo procurando hacer dulce y alegre mi acento “Es la higuera el más bello de lolos árboles todos del huerto””.

La fama de estos versos, radican en su inocencia, y en estar vinculados la mayoría de los poemas de Juana al amor genuino y principalmente vinculados a su niñez.

Su rostro aparece en los billetes de mil pesos uruguayos como homenaje de su pueblo a esta gran poetisa y artista uruguaya.

Versos a mi madre (canción de Julio Jaramillo)

Publicado el 7 May 2012
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Mi madre es un poema
de blanca cabellera,
que tiene a flor de labios
un gesto de perdón.

Cuando tras larga ausencia regreso
ella me espera,
me abraza como a un niño,
me besa con pasión.

Mi madre es pequeñita
igual que una violeta,
lo dulce esta en su alma,
el llanto en el adios.

Es dueña de mis sueños,
aunque no soy poeta,
los versos a mi madre
me los inspira Dios.

Que linda que es mi madre
que suerte es tenerla y
que dichoso al verla
feliz en el hogar

Radiante de alegría
al lado de sus hijos
cuidando sus nietitos
que santa que es mi madre,
Bendícela, si, bendícela Señor.

Mi madre es una rosa
de pétalos ajados
que guarda su perfume
muy junto al corazón.

Viviendo nuestra angustia
no se lo que ha llorado
por eso al mencionarla
me embargo de emoción.

Mi madre es como un cromo
de mágica paleta
Canción dolor ternura
de todo hay en su voz

Es dueña de mis sueños,
aunque no soy poeta,
los versos a mi madre
me los inspira Dios.

Que linda que es mi madre
que suerte es tenerla y
que dichoso al verla
feliz en el hogar

  

canción de Julio Jaramillo "Versos a mi madre" -enlace a vídeo-

Madre, llévame a la cama (Miguel de Unamuno)

Publicado el 7 May 2012
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Madre, llévame a la cama.
Madre, llévame a la cama,
que no me tengo de pie.
Ven, hijo, Dios te bendiga
y no te dejes caer.

No te vayas de mi lado,
cántame el cantar aquel.
Me lo cantaba mi madre;
de mocita lo olvidé,
cuando te apreté a mis pechos
contigo lo recordé.

¿Qué dice el cantar, mi madre,
qué dice el cantar aquel?
No dice, hijo mío, reza,
reza palabras de miel;
reza palabras de ensueño
que nada dicen sin él.

¿Estás aquí, madre mía?
porque no te logro ver….
Estoy aquí, con tu sueño;
duerme, hijo mío, con fe.

A mi madre (Vicente Riva Palacio)

Publicado el 7 May 2012
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¡Oh, cuán lejos están aquellos días
en que cantando alegre y placentera,
jugando con mi negra cabellera,
en tu blando regazo me dormías!

¡Con qué grato embeleso recogías
la balbuciente frase pasajera
que, por ser de mis labios la primera,
con maternal orgullo repetías!

Hoy que de la vejez con el quebranto
mi barba se desata en blanco armiño,
y contemplo la vida sin encanto,

el recordar tu celestial cariño,
de mis cansados ojos brota el llanto,
porque pensando en ti me siento niño.

El corazón que ríe (Charles Bukowski)

Publicado el 4 May 2012
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Tu vida es tu vida

no dejes que sea golpeada contra la húmeda sumisión

mantente alerta

hay salidas

hay una luz en algún lugar

puede que no sea mucha luz pero

vence a la oscuridad

mantente alerta

los dioses te ofrecerán oportunidades

conócelas

tómalas

no puedes vencer a la muerte pero

puedes vencer a la muerte en la vida, a veces

y mientras más a menudo aprendas a hacerlo

más luz habrá

tu vida es tu vida

conócela mientras la tengas

tú eres maravilloso

los dioses esperan para deleitarse

en ti.

“Corazón” de Bibo

Un pensamiento (Fernando Paz Castillo)

Publicado el 4 May 2012
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Un pensamiento fijo
tu rostro modela
y tu vida concentra en torno a él
como la piedra
el agua, toda intacta, de la fuente.

Tu vida no es más que pensamiento
que lentamente se va haciendo fuerte

Tus ojos, deslumbrados ante la belleza,
presienten una forma no encontrada,
y tus manos revelan
algo del pensamiento.

Toda tú te vas haciendo de ti misma,
como la lluvia hace sobre el naranjo con el sol una tela
y como la noche con la sombra
una rosa en torno de la estrella.

Te adelgazas junto a tu pensamiento,
como en la fría plata del candelabro la llama inquieta,
con un afán perpetuo de esconderte a ti misma…

Pero en todo te revelas.

Manuel María Flores (Pasión)

Publicado el 4 May 2012
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¡Háblame! Que tu voz, eco del cielo,
sobre la tierra por doquier me siga…
con tal de oír tu voz, nada me importa
que el desdén en tu labio me maldiga.

¡Mírame!… Tus miradas me quemaron,
y tengo sed de ese mirar, eterno…
por ver tus ojos, que se abrase mi alma
de esa mirada en el celeste infierno.

¡Ámame!… Nada soy… pero tu diestra
sobre mi frente pálida un instante,
puede hacer del esclavo arrodillado
el hombre rey de corazón gigante.

Tú pasas… y la tierra voluptuosa
se estremece de amor bajo tus huellas,
se entibia el aire, se perfuma el prado
y se inclinan a verte las estrellas.

Quisiera ser la sombra de la noche
para verte dormir sola y tranquila,
y luego ser la aurora… y despertarte
con un beso de luz en la pupila.

Soy tuyo, me posees… un solo átomo
no hay en mi ser que para ti no sea:
dentro de mi corazón eres latido,
y dentro de mi cerebro eres idea.

¡Oh! por mirar tu frente pensativa
y pálido de amores tu semblante;
por sentir el aliento de tu boca
mi labio acariciar un solo instante;

por estrechar tus manos virginales
sobre mi corazón, yo de rodillas,
y devorar con mis tremente besos
lágrimas de pasión en tus mejillas;

yo te diera… no sé… ¡no tengo nada!…
—el poeta es mendigo de la tierra—
¡toda la sangre que en mis venas arde!
¡todo lo grande que mi mente encierra!

Mas no soy para ti… ¡Si entre tus brazos
la suerte loca me arrojara un día,
al terrible contacto de tus labios
tal vez mi corazón… se rompería!

Nunca será… para mi negra vida
la inmensa dicha del amor no existe…
sólo nací para llevar en mi alma
todo lo que hay de tempestuoso y triste.

Y quisiera morir… ¡pero en tus brazos,
con la embriaguez de la pasión más loca,
y que mi ardiente vida se apagara
al soplo de los besos de tu boca!

“Pasión” óleo sobre tela

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