Canción de otoño en primavera (Rubén Darío)

Publicado el 27 November 2012
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Juventud, divino tesoro,

¡ya te vas para no volver!

Cuando quiero llorar, no lloro…

y a veces lloro sin querer…

Plural ha sido la celeste

historia de mi corazón.

Era una dulce niña, en este

mundo de duelo y de aflicción.

Miraba como el alba pura;

sonreía como una flor.

Era su cabellera obscura

hecha de noche y de dolor.

Yo era tímido como un niño.

Ella, naturalmente, fue,

para mi amor hecho de armiño,

Herodías y Salomé…

Juventud, divino tesoro,

¡ya te vas para no volver!

Cuando quiero llorar, no lloro…

y a veces lloro sin querer…

Y más consoladora y más

halagadora y expresiva,

la otra fue más sensitiva

cual no pensé encontrar jamás.

Pues a su continua ternura

una pasión violenta unía.

En un peplo de gasa pura

una bacante se envolvía…

En sus brazos tomó mi ensueño

y lo arrulló como a un bebé…

Y te mató, triste y pequeño,

falto de luz, falto de fe…

Juventud, divino tesoro,

¡te fuiste para no volver!

Cuando quiero llorar, no lloro…

y a veces lloro sin querer…

Otra juzgó que era mi boca

el estuche de su pasión;

y que me roería, loca,

con sus dientes el corazón.

Poniendo en un amor de exceso

la mira de su voluntad,

mientras eran abrazo y beso

síntesis de la eternidad;

y de nuestra carne ligera

imaginar siempre un Edén,

sin pensar que la Primavera

y la carne acaban también…

Juventud, divino tesoro,

¡ya te vas para no volver!

Cuando quiero llorar, no lloro…

y a veces lloro sin querer.

¡Y las demás! En tantos climas,

en tantas tierras siempre son,

si no pretextos de mis rimas

fantasmas de mi corazón.

En vano busqué a la princesa

que estaba triste de esperar.

La vida es dura. Amarga y pesa.

¡Ya no hay princesa que cantar!

Mas a pesar del tiempo terco,

mi sed de amor no tiene fin;

con el cabello gris, me acerco

a los rosales del jardín…

Juventud, divino tesoro,

¡ya te vas para no volver!

Cuando quiero llorar, no lloro…

y a veces lloro sin querer…

¡Mas es mía el Alba de oro!

Rubén Darío fue un poeta de Nicaragua, representante del modernismo literario de la lengua española. Sus poemas han influido en toda la literatura del siglo XX. Se lo llamaba “príncipe de las letras castellanas”. Dentro de todos esos poemas que nos dejó, tenemos “Canción de otoño en primavera”, un poema donde nos habla de la juventud perdida, del paso del tiempo.

El poeta muestra una tristeza por la pérdida de ese juventud, por el paso del tiempo en su vida y plasma esa ilusión de detener el tiempo y que ya nada siga adelante, que todo se quede tal como esta ahora mismo. Hay un punto de melancolía que se siente cuando esa juventud se pierde, porque se sabe que no se puede volver a recuperar.

“Canción de otoño en primera” cuenta con diecisiete estrofas en cuartetos, donde en algunos de ellos se repite el tema y el comienzo de los mismos. Su rima es de tipo cruzado y serventesios apoyado a través de metáforas constantes.

A través de un narrador en primera persona, la poesía se va desarrollando haciendo siempre uso de esa nostalgia, incluso nos lleva a momentos de la niñez, momentos que todos recordamos con belleza y alegría.

En los versos se repite constantemente “Juventud, divino tesoro”, frase que posteriormente ha quedado para el uso popular cuando los adultos o personas de la tercera edad se refieren a los más jóvenes. Es como un grito a ese momento tan sublime de la vida. Sin embargo luego enseguida nos advierte que es algo temporal, que la juventud no es eterna “ya te vas, para no volver”.

Desde un primer momento, con el título del poema, ya nos habla de un doble sentido. Por un lado el otoño, que es símbolo de madurez, de cambios y hasta de melancolía, y por otro lado la primavera, estación del año siempre asociada a los jóvenes, a la alegría y al amor.

Casi al final, el autor nos invita a disfrutar de todas las etapas de nuestra vida pero especialmente de la juventud donde vivimos el máximo de experiencias, locuras y amor.

Sin dudas, un poema para reflexionar y apreciar lo hermoso de sus versos, forma que solo Rubén Darío podía hacer, a través de un tema tan simple expresado de forma tan armoniosa, eficaz y con una calidad suprema. De ahí que varios de sus versos hayan pasado a la historia y formen hoy parte de nuestros refranes populares.

Comentarios

Una respuesta para “Canción de otoño en primavera (Rubén Darío)”

  1. Hebergeur on May 27th, 2016 11:26

    El poema “Cancion de otono en primavera” es uno de los poemas mas famosos del celebre poeta nicaraguense Ruben Dario , maximo exponente del modernismo hispanoamericano. En el, con un tono general de anoranza, se refiere al tema de la perdida de la juventud y el sentimiento de melancolia que produce .

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